Mercado delicias 50010 Zaragoza

HISTORIA DEL MERCADO DELICIAS

Lo que hoy es un punto neurálgico del barrio, comenzó siendo un pequeño mercadillo, pero su éxito pronto le llevó a ampliarse, y ya en los años 50 se creó un acceso adicional. Siguió creciendo y siendo cada vez más conocido por el vecindario, y, poco a poco, haciéndose renombre en toda la ciudad.

UN SIGLO DE HISTORIA

Como está escrito en el libro titulado “Historia del Barrio Delicias” la visión de futuro de un industrial de la zona, Eduardo Marín Barcelona, y su esposa Presentación Grávalos Gil, llevó a construir un recinto, mercadillo Delicias, donde los vendedores de productos del campo que se situaban en la plaza Rocasolano (hoy plaza Huesca) pudieran ejercer su actividad a resguardo de las inclemencias del tiempo.

Lo que hoy es un punto neurálgico del barrio, comenzó siendo un mercadillo con dos puertas a la C/Delicias, pero su éxito pronto le llevó a ampliarse, y ya en los años 50 se creó el acceso por la C/Jordana. Siguió creciendo y siendo cada vez más conocido por el vecindario, y, poco a poco, haciéndose renombre en toda la ciudad.

En los años 70, se edifican una casa en la avenida Madrid, y otra casa en la C/Pedro de Luna, cuyos locales pasan a convertirse en puestos del mercadillo, que comunicarán con el mercado a través de dos entradas por la avenida, y otra por Pedro de Luna.

Éstas ampliaciones a lo largo del tiempo, consiguen que el mercadillo disponga de 6 puertas orientadas a los cuatro vientos, que contribuyen a tener la máxima seguridad ante el fuego, y que además crean el carácter más reconocible del mercado: accesibilidad.

La evolución del Mercado Delicias:

Todos lo dicen, es un mercado “sano” en todos sus aspectos, en el que entrar es todo un gusto. Limpio, neutro, amplio, fresco en verano y agradable en invierno. Pero no sólo lo dice la gente, también se corrobora en cada una de las inspecciones del Departamento de Sanidad de la DGA.

Y eso es consecuencia del trabajo constante en esta empresa familiar, que lleva tres generaciones dedicándose al mercado.

Un mercado que apuesta por la integración; de nuevos negocios en auge (como el café artesanal, los frutos secos, la panadería…), y de nuevos métodos de trabajo, que respeten la profesionalidad, la cercanía y la añoranza característicos de un mercado de barrio, pero, adaptados a la vida actual.

Mercado de las Delicias Zaragoza en los años 70 1970

Mercado de las Delicias en los años 70

¿Cómo se consigue? con la constante renovación.

En 2016, se comenzaron a reformar todas las áreas que son invisibles al público, pero que suponen la base para que todo en el mercado funcione.

Es un mercado que siempre ha estado un paso por delante en cuanto a innovación, y aunque en los tiempos en los que nació no se contaba con muchos recursos, ya en su día, antes de que las leyes protegieran la seguridad de los mercados como actualmente, se instalaron mangueras por si se desencadenaba un incendio, se cambiaron los suelos, se puso agua y lavabos en todos los puestos…
A día de hoy se sigue apostando por mejorar, y con la actual normativa se implantan los sistemas de mantenimiento y seguridad que permiten que la calidad y la comodidad sean parte de cada elemento (sistemas eléctricos, de incendios, de cámaras, de frío y calor, servicios habilitados para minusválidos…). Todos ellos seleccionados con la intención de crear un espacio único, cuidado en cada detalle.

Un clima diferente, donde cada cliente y trabajador puedan sentirse como en casa.

En 2018 se continúa con la reforma integral del mercado, donde todo ese cambio y ese trabajo se reflejan en el exterior, creando una imagen que se acerca mucho más a los valores del Mercado Delicias hoy en día; tradicional, pero actual, profesional, pero cercano, mejorado en cada una de sus áreas, transparente y vivaz.

En 2019 se da el “remate final” y se crean bolsas de algodón, sostenibles y representativas del nuevo Mercado Delicias, a partir de ahora es ¡visible online!.

Desmigando el mercado….

El Mercado Delicias se compone de una gran variedad de puestos, integrados, en muchos casos, por familias que, generación tras generación, siguen ejerciendo el negocio de sus antecesores y preocupándose de la calidad de su servicio.

Pero, que el mercado sea el que es, es también consecuencia de la labor de los encargados, Michael Zelaya y Juan José Bernal, que día tras día organizan y verifican cada una de las tareas que hacen que todo funcione.

Menú